sábado, 3 de enero de 2026

EL MÉTODO EXPERIMENTAL. Parte I.

Hay cuestiones que darían para escribir un libro a una persona. Sin embargo no creo que ese sea el sentido de mi vida, ni que Dios me haya preparado para ello. 

Allá por mediados de los 80, cuando la transición política echaba raíces, se hacía necesaria, como una más para el momento, una reforma de la enseñanza. Se decidió, para no dar palos de ciego, experimentar a modo de prueba con las personas de forma parecida a como se ha hecho recientemente con las vacunas para mitigar el COVID-19. 

Uno de estos experimentos se llevó a cabo en el I.B. de Rute (Instituto de Bachillerato), hoy “Nuevo Escala”. Y un grupo de profesores, de padres y de alumnos se adentraron en el objetivo desde el principio, esto es, desde 1º de BUP; los auténticos protagonistas teníamos 14 ó 15 años, estudiar en secundaria no era obligatorio y el proyecto se dividió en 2 ciclos de 2 años cada uno; y se acometió con dos cursos, toda vez que al final del Plan, se "comprobabá" como aquello venía para quedarse irremediablemente pues eran las noticias con las que se interactuaba en el panorama nacional, ya estructurado en Comunidades Autónomas. 

Desde dentro y muy a la postre, hoy puedo decir que me siento satisfecho de aquellos pasos. Bien es verdad que empezamos 27, de los que acabamos 14 en el último curso y de los que vivimos 12, aunque intentar acapararlo todo en este “ensayo”, ya digo, resulta imposible.

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Pero la cuestión era el método experimental. Se agotó su conocimiento en un año, aunque su implantación fuera más larga. Y en este mundo frenético en el que vivimos no me resisto a intentar plasmar aquí a modo de resumen, las cuatro fases en que consiste, con sus variables.

OBSERVACIÓN. Fundamental como todas, requiere por orden de importancia de paciencia, tiempo y por consiguiente, dinero… En ella puede incluirse la toma de contacto y por supuesto las preguntas más simples que conviven con las más “existencialistas”. No se entiende sin LA TOMA DE DATOS y una especie de clave dicotómica entre qué es lo relevante y qué lo que marginar, pues no es desdeñable que los mayores descubrimientos de la humanidad son fruto “del azar y la casualidad”.

LANZAMIENTO DE HIPÓTESIS. Como si fuera un baile de máscaras, las pautas se posponen y se anteponen unas a las otras a modo de juego y diversión, con lo que vengo a expresar que esta metodología incauta, no deja de ser una propuesta, obviamente, no dogmática y sometida como todo en esta vida, a crítica, tanto que podemos situarla en un momento posterior al momento cumbre:

LA EXPERIMENTACIÓN. EL ANÁLISIS DE DD. No cobrábamos un sueldo y por tanto no éramos auténticos científicos, pero como si lo fuéramos; éramos el objeto de la experiencia y sus valedores. La explicábamos y la transmitíamos a veces, muy a mi pesar está el decirlo, como papagayos. Caminábamos hacia lo desconocido. En términos “criminológicos”, constituíamos “el cuerpo del delito” en una investigación abierta y de resultado impredecible. Muchas de las veces, un problema.

CONCLUSIONES. Aparte de estos conocimientos expresados; y otros; una de las principales es que el origen de la vida y si me apuran, del hombre, no es la patata. Más formalmente, aprendimos que además de “Naturales”, las ciencias pueden ser también “Sociales”.


Dado en sede virtual, a 3 de enero de 2.026, Santa Genoveva.



-Actualización de 11 de enero de 2.026. San Higinio.

EL MÉTODO CIENTÍFICO. PARTE II.

"“Las almas diabólicas conservarán siempre su capacidad de trascender el mal”. H. Roldán B.

Cerrada la etapa descrita en la anterior entrada, la de los estudios superiores o universitarios, la elección por el subtipo del Derecho, me llevó a dar con la materia penal donde todo se plasmaba en la relación entre el ser y el deber ser, la Ley y la Justicia, el delito y la pena.

No menos desconcertante a la vez que apasionante e intrigante en los datos de estudio se planteaba la Criminología. Reflexiones como el planteamiento del ilícito penal del atentado sin asistencia contra la vida propia, o la causa de justificación o exención penal de la violación “de carácter necrofílico” ocupan en este momento espacios cerebrales reservados a las áreas del saber. Pero aunque las “conductas desviadas” van hoy por otros derroteros, quedémonos con el primer tema.

Durante mucho tiempo y todavía hoy, se tuvo, se ha tenido y se tiene a Rute (CÓRDOBA), por un pueblo con un alto índice de suicidios; y así lo corroboro en la correspondiente clase del profesor Horacio Roldán Barbero que en una de sus explicaciones nos indicaba al alumnado como ello había quedado reflejado en una de sus obras. Y lo ponía en contacto con el diferente valor de la vida que este bien jurídico protegido puede tener de unas personas a otras y de las gentes de las zonas de un territorio respecto a otras.

Manual de Derecho Criminológico

Posiblemente alguno de los experimentos en bachiller, versara sobre el tema. Desconozco el nombre del trabajo, así como los resultados. En cualquier caso, vino a poner sobre el tapete de forma graciosa –si cabe y puede permitirse- la cuestión de los datos y su privacidad, lo cual el Ministro Belloch parece ser que enmendó. En ese sentido raya lo esperpéntico imaginarse al funcionariado de los Juzgados, manipulando con corrector (líquido, de cinta…) las causas de fallecimiento en los tomos correspondientes y legajos cosidos del Registro Civil y también a mi compañero de penurias, amigo y vecino, en el escrutinio de los libros, a la búsqueda de motivos distintos del deceso que los de “parada cardiaca”.

Igualmente ignoro por qué se rumoreó que las causas del alto índice de autolesión con resultado de muerte en la localidad se debía a la existencia elevada de litio en el agua consumida. ¿Por qué no?. Fuera las habladurías, mi profesor, cita, en su manual “Introducción a la investigación criminológica” (Edit. Comares) a propósito de la “observación participante” en que el investigador aparece también como autor de una “contribución al estudio del suicidio rural”; y afronta esta realidad, en la comarca de los montes orientales de Andalucía (GRANADA) y aledañas provincias de Jaén y Córdoba.

V.           1. “Contribución al estudio del suicidio rural”

                Revista de Derecho Penal y Criminología

                ROLDÁN BARBERO, H. (2001)

                2ª Época. nº 7 pp. 335 – 374


                2. “Prevención del suicidio y sanción interna”

                Roldán Barbero H. (1.987). Anuario de Derecho Penal y Ciencias Penales

                (pp. 625 y ss.)

https://revistas.mjusticia.gob.es/index.php/ADPCP/article/view/169/169